Tu organismo es tan único como su huella digital. Tu apariencia está mucho más determinada por los genes (la información contenida en sus células) que por los vaqueros que llevas puestos o por la camiseta ajustada.
La clave para crear tu propio programa de entrenamiento reside en la comprensión de los tipos corporales y en desarrollar un régimen que se acomode a tu forma única, en lugar de intentar cambiarla. En todas las rutinas de entrenamiento que desarrollo, éste es un aspecto fundamental para poder personalizar al máximo el entreno para cada cliente: si personalizas el ejercicio y la dieta a tu biotipo específico, conseguirás una transformación más efectiva.
El ejercicio debe centrarse en el trabajo para el desarrollo de masa muscular, utilizando pesos más pesados y menos repeticiones. El ejercicio aeróbico para quemar calorías debe mantenerse a niveles mínimos.
Su dieta ha de contener una sobrecarga de calorías con carbohidratos complejos para estimular la ganancia anabólica de peso.
Crecimiento muscular y endomorfos
Para este propósito, el ejercicio debe incluir muchas sesiones de ejercicio aeróbico semanales. El entrenamiento con peso deberá realizarse a un ritmo rápido, con un rango de repeticiones más alto.
La dieta es crítica para el endomorfo, y debe ser elevada en proteínas y baja en grasa, con una cantidad moderada de carbohidratos complejos. Los aperitivos y las calorías vacías deben evitarse. Para estimular la pérdida de grasa, la ingesta calórica diaria debe ser inferior al gasto calórico.
Crecimiento muscular y mesomorfos
Sin embargo, para obtener el potencial máximo, debe trabajar sobre sus fundamentos genéticos, basándose en la variación de los estímulos. Responde bien a un programa de ejercicios alternante, oscilando entre una fase de desarrollo para aumentar la masa y otra de definición del músculo añadido.







